viernes, 29 de abril de 2016

APÓSTOLES DE LA PAZ Y LA NOVIOLENCIA



REFLEXIONES de JULIAN GÓMEZ DEL CATILLO SOBRE LA NOVIOLENCIA

Los siglos XIX y XX han demostrado la capacidad de violencia de que goza el ser humano. Pero ello no añade ni un gramo de razón en favor de la violencia. Es claro que en España hubo una guerra de 1936 a 1939 porque una de las dos partes no nos dejamos matar. Ese hubiera sido el remedio, el único remedio. Los que parece que engordan soñando con la violencia son los que a los 60 años de la Guerra Civil desentierran restos de un bando, los airean en los medios de comunicación como si las víctimas sólo hubieran sido de un bando. Pero si toda guerra es siempre un crimen entre hermanos, la de España, de manera especial. No iremos los restos de un lado si no estamos dispuestos a desenterrar también a los del otro. Todos deben descansar en paz. Nadie tiene derecho a que sirvan de arma arrojadiza contra los oponentes.

Por todo ello nos produce una gran alegría presentar este libro sobre esa forma superior de cultura que es la no violencia. Esperamos que estas páginas ayuden a oir hasta a los que no quieren escuchar.
Por nuestra parte nos alegra haber llegado a los 78 años sin tocar un arma y esperamos morir sin hacerlo, pero luchando por la justicia desde la no violencia. (Prólogo al libro: “No violencia” de Hildegard Goss-Mayr. Voz de los Sinvoz))

Si, amigos jóvenes. La España Tercer Mundo, está a la vuelta de nuestra esquina histórica. Conocimos los mayores que vivimos hoy la España de mayoría rural de los 20 y 30: "los años del hambre” de los 40: el lento remontar de los 50 y las millonarios emigraciones a Europa y Australia. Ahora, la sociedad postindustrial anuncia  otro endurecimiento con el 50% de la  población mundial afectada por el paro.

La historia de Iqbal Masih se seguirá multiplicando. El capitalismo sosteniéndose en la economía de mercado, ya tiene el 50% de nuestra juventud en paro: el remedio, para muchos, la economía sumergida y,  dentro de ella, las relaciones laborales salvajes, sin horizonte, etc.

Los niños y los jóvenes, también bichamos como Iqbal Masih, en medio de aquella explotación y, no pocos, murieron. El imperialismo  capitalista actual también esclaviza y oprime cada día más duramente.

Como Iqbal Masih, como nuestros antecesores, preparémonos para luchar desde la no violencia activa. La agresión contra la infancia continúa. (Del libro NUESTRA INFANCIA VIVIÓ ASÍ.  Epílogo al libro “Iqbal Masih, cuando la juventud lucha por la justicia. Voz de los Sinvoz)



A vosotros, las nuevas generaciones, que se os ha hecho creer que sólo desde el poder se resuelven los problemas humanos, Luther King os proporciona la lección más espléndida de acción cívica, de construir un movimiento social de liberación sin sillones del poder, que tantas y tantas veces son los creadores de los problemas. También nuestra
situación en la sociedad de hoy está exigiendo movimientos cívicos, corrientes de no violencia activa que haga que los Gobiernos, de hoy y de mañana se tengan que enfrentar, aunque no querrán, a problemas como el hambre, el comercio cíe medicinas, la ignorancia, el paro, la explotación de la mujer, el racismo, la situación de la infancia, etc., etc.
No van los poderosos a querer enfrentarse a esos problemas nunca. Sólo la no violencia activa, la presión moral liberadora, obligará a los poderes de todo tipo a respetar a todos los hombres. A esto dedicó su vida Luther King. A esto... merece la pena entregar la vida. (Del prólogo al libro: “Martin Luther King. Voz de los Sinvoz)

Hoy, cuando nuestra juventud cree que "no se puede hacer nada" ante los grandes problemas humanos, les brindamos la vida de Gandhi para que reflexionen sobre su error. Gandhi empezó su acción solo, incomprendido por la opinión pública, con todos los poderes frente a él, pero luchó, trabajó y entregó su vida a la no violencia activa, dejándonos por herencia una forma superior de cultura. La humanidad por miedo -de culo a la pared- va avanzando hacia la no violencia activa. Estamos muy lejos de conseguir que sea la norma habitual de resolver nuestras diferencias, pero avanzamos hacia ello. Gandhi tenía, tiene y tendrá razón a pesar de que el imperialismo vigente -España incluida- prepara ejércitos con capacidad represiva universal. Las personas conscientes y libres avanzaremos voluntariamente hacia la no violencia, los demás, por miedo... pero avanzarán.

Hoy, en el aniversario de la muerte de Gandhi, quiero recordar - porque él le admiró- aquellas palabras de Jesús de Nazaret: "Bienaventurados los mansos, porque ellos poseerán la tierra" (Del prólogo al libro de “Gandhi”, año 1993 Voz de los Sinvoz)

Un joven estudiante comunista me preguntaba en la Universidad de Sevilla que para qué había valido Gandhi a la humanidad. Alberto Einsten decía que habrá un día, dentro de quinientos años, en que los abuelos contarán a sus nietos que "hubo un tiempo en que existió un hombre que se llamaba Gandhi que ha sido uno de los más grandes de la Historia". El joven universitario sevillano sigue prisionero del dogmatismo comunista -¡hay que vivir de espaldas a la historia!- pero, a pesar de todas las alienaciones, la no violencia seguirá siendo una forma superior de cultura, anuncio, junto a la bienaventuranza de la mansedumbre, de que vamos a una humanidad superior moralmente, en que la ley de la selva sea desterrada para siempre y, como consecuencia, la guerra, el hambre, la esclavitud, la explotación del hombre por el hombre dejen paso a la justicia, a la solidaridad y a la libertad.

Trabajar para anticipar la llegada de esa sociedad es el deber de toda persona de buena voluntad. Ese es el grito que brotó en Belén hace dos mil años. Millones de personas han trabajado en la colaboración para hacerle posible. Y a pesar de las salvajadas existentes, como la pena de muerte -más de cien millones aplicadas en el mundo comunista-, las guerras, el hambre, la esclavitud infantil, etc., son más de 300.000 organizaciones las que luchan contra el hambre en el Tercer Mundo libre y gratuitamente. La solidaridad es allí un hecho, la nueva sociedad no violenta es posible a pesar de la salvaje politiquería de los países enriquecidos. (Escrito por Julián Gómez del Castillo en la Navidad final del siglo XX. Prólogo al libro de Historia de mis experimentos con la verdad de  M. Gandhi, año 1999 (Voz de los Sinvoz)








EXPOSICION VIRTUAL

LIBROS Y EXPOSICIONES SOLIDARIAS