miércoles, 12 de enero de 2011

La Ley de Blasfemia musulmana condena a muerte en Pakistan a la cristiana Asia Bibi


La Ley de Blasfemia musulmana y su abuso en Pakistán





ROMA, 18 Nov. 10 / 07:01 am (ACI)

El Obispo de Faisalabad, Mons. Joseph Coutts, demandó la abolición de la polémica Ley de Blasfemia y denunció su abuso en Pakistán, donde la normativa es el pretexto más usado para "golpear a enemigos y adversarios".

En declaraciones a la agencia vaticana Fides, Mons. Coutts anunció el compromiso de la Iglesia de Pakistán con la familia de Asia Bibi, la primera mujer cristiana condenada a muerte bajo la Ley de Blasfemia, "y todas las familias afectadas injustamente por esta ley".

La Ley de Blasfemia agrupa varias normas contenidas en el Código Penal e inspiradas directamente en la "Shariah" --ley religiosa musulmana-- para sancionar cualquier ofensa de palabra u obra contra Alá, Mahoma o el Corán, que sea denunciada por un musulmán sin necesidad de testigos o pruebas adicionales. Su aplicación puede suponer el juicio inmediato y la posterior condena a prisión o muerte de cualquier acusado.

Con frecuencia se cometen excesos con la ley para perseguir a la minoría cristiana, que suele ser explotada laboralmente y discriminada en el acceso a la educación y los puestos de función pública.

"El peligro es el abuso de esta ley. Pidiendo la abolición, no queremos apoyar a aquellos que profanan el nombre del Profeta. Sin embargo, deploramos lo que ocurre en la aplicación de la ley: cualquier excusa es buena, si se desea golpear a un adversario o un enemigo, se le acusa de blasfemia", explicó.

Según el Obispo, la ley se presta a tal abuso, porque no prevé el exigir las pruebas a quién acusa: sólo hace falta un testimonio o una declaración. "Y a menudo se ha descubierto que las acusaciones son completamente falsas", agrega.

"La Iglesia pide la abolición, pero en el Parlamento es poco probable que esto pueda suceder, porque se trata de algo que suscita emociones fuertes. Los líderes religiosos musulmanes dicen que la ley sirve para proteger el honor del Profeta Mahoma", indica.

Mons. Coutts pidió al gobierno dar "pasos serios para prevenir y controlar la proliferación de falsas acusaciones, que a menudo afectan a los cristianos, pero también a los ciudadanos musulmanes. Los políticos, sin embargo, sufren las presiones de los grupos radicales islamistas, y esto sucede también a nivel de las autoridades locales y de la policía. Así que la situación se encuentra en punto muerto".

Abogados denuncian discriminación

Al mismo tiempo, Nasir Saeed, coordinador del Centro para la Asistencia y la Ayuda Legal (CLAAS) de cristianos perseguidos en Pakistán, denunció a Fides que "la discriminación y la persecución de los cristianos está incrementando. Ha llegado el momento de que el gobierno de Pakistán tome en serio la cuestión de los derechos humanos... ONU y UE hagan presión".

Saeed explicó que "recientemente ha habido una intensificación preocupante de la discriminación y la persecución contra los cristianos en el país, especialmente contra las mujeres y chicas cristianas. Secuestros, violaciones, matrimonios forzados, conversiones forzadas al Islam, acusaciones de blasfemia, todo esto está a la orden del día".

"Este sufrimiento prolongado está sembrando una sensación de injusticia y abandono, especialmente entre los jóvenes y los pobres. Es urgente elevar las voces para buscar una posición mejor para obtener justicia".

Recordó que "las mujeres como Asia Bibi están pagando un alto precio por ser cristianas en una sociedad islámica: la proliferación de ataques y acusaciones ha alcanzado un nivel sin precedentes. Las mujeres cristianas están mal vistas, son consideradas inferiores y tratadas como objetos por los hombres musulmanes, como 'mal-e-ganimat', un botín de guerra".

El CLAAS tiene su sede central en Londres y una sede operativa en Pakistán, donde actúan muchos abogados que defienden a los cristianos acusados de blasfemia o necesitados de asistencia jurídica.
El Papa encabeza una campaña internacional formada por organizaciones cristianas, tanto católicas como protestantes, y por medios de comunicación, pidiendo la libertad para Asia Bibi, cristiana paquistaní condenada a muerte por supuestamente blasfemar contra Mahoma.

Mientras que la comunidad internacional intenta presionar a Pakistán, los países islámicos no se achantan y no contentos con sus leyes antiblasfemia intentan que sean reconocidas internacionalmente. Según informa El País, la Organización de la Conferencia Islámica, que agrupa a 57 países entre los que se encuentran Arabia Saudí, Irán, Sudán, Yemen, Turquía o Pakistán, entre muchos otros, pretenden que la ONU valide las penas por blasfemia

Muchos de estos estados tienen tipificado en sus códigos penales diversas penas para los delitos de blasfemia. La comisión de este supuesto delito va desde multas hasta la pena de muerte. Es el caso de Pakistán, cuyo artículo 295 del Código Penal establece la pena de muerte, y por el cual Asia Bibi ha sido condenada a la horca.



El drama de Asia Bibi: "Prefiero morir como cristiana que salir de prisión siendo musulmana"



A LA HORCA POR HABLAR DE MAHOMA

El drama de Asia Bibi: "Prefiero morir como cristiana que salir de prisión siendo musulmana"


En Pakistán una mujer cristiana ha sido condenada a la horca por hablar sobre Mahoma, mientras la comunidad internacional se moviliza para evitar este drama. El juez le ofreció la libertad a cambio de convertirse al islam. "Prefiero morir cristiana, que salir de prisión siendo musulmana", respondió ella.


2010-11-16


Un nuevo caso de fundamentalismo islámico y de discriminación a la minoría cristiana tiene como protagonista a Pakistán. El último caso es el de la cristiana Asia Bibi, condenada a morir en la horca por un supuesto delito de blasfemia contra el profeta Mahoma. Católicos y protestantes, así como organizaciones de derechos humanos y varias ONG, se están movilizando para evitar que se lleve a término la condena.

Según informa la agencia Asianews, un tribunal de Punjab, a 75 kilómetros al oeste de Lahore, condenó a esta mujer de 45 años por un delito de blasfemia. Mientras tanto, activistas denuncian que esta legislación alienta a los extremistas musulmanes en un país cada vez más hostil con las minorías religiosas

Los hechos ocurrieron en junio de 2009 cuando Bibi, trabajadora agrícola, fue mandada a buscar agua mientras trabajaba en un campo. El resto de mujeres, seguidoras del islam, se opusieron a que ella fuera porque, al no ser musulmana, contaminaría el recipiente y lo haría impuro. Por ello, le exigieron que abandonara el cristianismo y que se hiciera musulmana, a lo que ella se opuso.

En su justificación, la fiel cristiana dijo a sus compañeras que "Jesús murió en la cruz por los pecados de la humanidad" y preguntó a las mujeres musulmanas qué había hecho Mahoma por ellas. En cuanto oyeron estas palabras acudieron al imán local, esposo de una de ellas, que a su vez presentó una denuncia ante la Policía por el delito de blasfemia. Y es que el artículo 295 del Código Penal de Pakistán pena con la muerte blasfemar contra el profeta del islam.

El juez, Naveed Iqbal, la condenó a muerte tras haber sido previamente detenida. El magistrado descartó totalmente que hubiese sido falsamente acusada o que existieran "circunstancias atenuantes". Ahora la sentencia a morir en la horca tiene que ser ratificada por el Tribunal Superior de Lahore.

Convertirse al islam o morir en la horca

Además, el diario La Razón publica las palabras de Asia Bibi, que su abogado guarda en el móvil. En ellas se relata que el juez que la condenó a muerte "entró en la celda y le ofreció convertirse al islam para salir libre. Asia le respondió al juez que prefería morir como cristiana que salir de la prisión siendo musulmana".

"Yo no soy una criminal, no hice nada malo. He sido juzgada por ser cristiana. Creo en Dios y en su enorme amor. Si el juez me ha condenado a muerte por amar a Dios, estaré orgullosa de sacrificar mi vida por él", dijo la mujer a su abogado.

Mientras tanto, agrupaciones cristianas, tanto católicas como protestantes, están realizando campañas para que se produzcan presiones internacionales a Pakistán y así evitar la muerte de esta mujer cristiana. Los obispos de Pakistán han hecho un llamamiento al Papa para que intermedie en el conflicto. "Instamos a la comunidad internacional a levantar su voz, a hacer presión y trabajar en todos los niveles para salvar a esta mujer, que es inocente", dicen los prelados.

En España ya han comenzado a organizarse y para el domingo se ha convocado una concentración frente a la embajada de Pakistán en Madrid. Allí harán un acto de oración y pedirán la libertad para la cristiana condenada a muerte y protestarán por esta decisión.

Otras iniciativas se centran en la recogida de firmas para hacer presión y poder salvarla. Cientos de miles de firmas han sido recogidas tan sólo en una semana. Estas firmas van dirigidas tanto a la ONU como al propio Gobierno de Pakistán.

Discriminados por ser cristianos

Sin embargo, no es la primera vez que esta discriminación a los cristianos ha puesto en el punto de mira a Pakistán. Otro hecho conocido se produjo tras las graves inundaciones que asolaron el país durante el pasado verano. En ese momento, los cristianos fueron tratados como ciudadanos de segunda y se les negó la ayuda por el simple hecho de ser cristianos.

Las autoridades locales exigían a los cristianos que o se convirtiesen al islam o no recibirían comida ni ayuda a pesar de ser casos de extrema necesidad. Igualmente, políticos del país inundaron un poblado cristiano desviando el agua de la inundación para que sus tierras no se vieran afectadas. Murieron decenas de cristianos al no haber sido avisados
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